Este es un blog para despistados. Si has caído aquí será porque ibas mirando las estrellas o las musarañas. Por despiste este blog está escrito en el idioma de otra galaxia. Pasa con él como pasó aquella vez que les tiré la caña a dos inglesas muy guapas y ellas no hacían más que decir: «no habla españas». Al final me bebí yo solo las tres cañas. Ligo poco, ya se ve. Lo de "para ligar" de la dirección de Internet es porque a "poesía" ya no le quedaban apellidos disponibles. (También, que diablos, por si acaso). Y es que, poesía en verso en este blog hay poca. En realidad es prosa de párrafos breves lo que hay. Son cincuenta años de palabras que se me han clavado como los pinchos de una chumbera y su picor me desespera. Palabras desencadenadas, enlazadas, entrecruzadas, hasta inventadas. Poco importa si ligan o no ligan.

Cada gota un océano

Cada día es un hallazgo. Cada encuentro es un beso. Cada beso es una flor. Cada flor es un recuerdo. Cada recuerdo es un libro. Cada libro es una pálabra. Cada pálabra una mentira. Cada mentira es un mordisco. Cada mordisco una vergüenza. Cada vergüenza un vacío. Cada vacío una ausencia. Cada ausencia una añoranza. Cada añoranza una lágrima. Cada lágrima una gota. Cada gota un océano.

Naufragar

Desvestirme
y desnudo
sumergirme
en ti
hundirme
bucearte
flotar
suspender
la gravedad
explorarte
maravillarme
respirarte
llenarme de tu sal
ablandarme
arrugarme
amoratarme
hacerme tú
beberte
y enloquecer
naufragar
definitivamente
naufragar.

Nosotros

No hay nada
aparte de nosotros
y sin embargo
cuantas sombras
cuanta prosa
tira y afloja
cuanto lío
para, al final
caer de nuevo
en tus brazos
con los brazos abiertos.

Abismos

Hay un modo de compartir
vida y convivencia
en el que unos se benefician
y la mayoría sufre;
unos dominan, otros luchan
y la mayoría se rinde.
No se nos permite ser iguales
y se nos humilla por ser distintos.
Nada importan la señora democracia
o los señores derechos,
lo importante es como se apellidan,
si son o no, de buena familia,
si vienen del río o de palacio.
No importa de lo que se habla,
importa de que manera se miente
y pagamos sudor por mentiras.
Hay un modo de vivir y convivir
que traza afiladas lineas ensangrentadas
entre los invisibles y los vistosos,
entre la supuesta realidad impuesta
y quienes no existen.
Entre quienes saben
y los que ignoran.
Entre quienes manejan la justicia
y los que la padecen.
Se levantan muros de vergüenza
o se cavan abismos de ignorancia
para ocultar a los que no cuentan.
Es un modo de usurpación y violencia
que nos quita para darnos,
que nos castiga por nuestro bien.
Pero que no se nos olvide,
por favor, que no se nos olvide,
también se puede
vivir y convivir.

Ficciones de amor

El amor es un monstruo
a veces terrible, 
otras amable,
siempre melodramático.
El amor es el disfraz 
que utiliza nuestra imaginación 
cuando se pone cachonda.
El amor es un habitante de las ficciones
a las que recurrimos
para ocultar una verdad cruel
hecha de sangre y de mierda.
Los huesos del amor son de carne
y de deseo inflamado,
su piel es un antifaz
tras el que se oculta el dolor de la vida.
El amor se dice de muchas maneras 
pero se hace de muy pocas.
El amor, mi amor, 
es una apetitosa mentira
en la que yo quiero caer
porque te quiero.

O se lucha o se ama

Bien,
o se lucha o se ama.
Es difícil luchar y amar al mismo tiempo.
Y más difícil cuando de antemano sabemos
que por nuestras gestas nadie cantará canciones.
Más aún, cuando no sabemos
por qué rey morimos
un poco en cada batalla,
ni en favor de qué dios sufrimos
cada nueva derrota.
Ni siquiera tenemos derecho a nuestra vida
pero seguimos luchando y amando.
A veces ni nos reconocemos cuando,
extenuados,
ensangrentados
y embarrados,
tratamos de abrazarnos.
Es difícil luchar y amar al mismo tiempo.
O se lucha o se ama.
La guerra es a muerte y está perdida,
lo sé,
pero no dejaré de amarte.

Evocación de una invocación

Amarte fue esperar.
Esperar a que vinieses.
Esperar que no te fueses.
Esperar que volvieses.
Fue una invocación.
En equilibrio
desde lo alto de un muro
vigilaba la calle
y te veía en todas las mujeres.
Todas eran tú.
Y tú no eras ninguna.
Esperar por la mañana,
después de esperarte toda la noche.
Esperar para que no pasara nada.
Esperar hasta desesperar.
Por eso hoy,
en las colas de la burocracia,
en la parada del bus,
en el dentista
o en la panadería,
nunca tengo prisa
y dejo que los demás se cuelen.
Para poder evocar el amor.

Sol y sal

Cierro los ojos,
te veo
reluciente y desnuda,
azul y salina,
sabrosa de sol.
Los abro,
te oigo
lejana y extraña,
como un escalofrío
estrepitoso.
Y este resabio salado
es de una lágrima
que me he tragado.

Vomitaré

Me duele el pecho,
hay algo duro en mis arterias
trasteandome el corazón.
Me arde la cabeza,
se me incendian los pensamientos,
en las sombras padezco de insolación.
Algo malvive en mis tripas,
es grande, es ruidoso, es violento
y quiere salir.
Ácidos regüeldos contenidos,
tengo palabras agrias en la garganta
que me queman por dentro.
Quiero escupirlas como si fuesen clavos
para agujerear entrañas,
para trepanar cerebros,
para crucificar conciencias.
Así que mejor no las voy a escribir
total, yo no soy escritor.
No puedo ordenar las palabras,
no quiero domesticarlas,
ni venderlas o cambiarlas por sexo.
No quiero arrugar mil papeles,
ni quemar mis pupilas ante la pantalla.
No tengo maestros ni modelos,
no pienso mendigar lectores,
nada de pruebas de imprenta, ni aprobaciones.
No me voy a vanagloriar de nada,
no estoy orgulloso,
no quiero aburrir a nadie con insulsas tristezas.
Necesito descansar.
Solo vomitar y descansar.
Así que no voy a quedarme sentado,
volverme loco, suicidarme o matar.
Voy a soltarlo todo,
al fin vomitaré.
Vomitaré en verso.

Ayeres

Inexorables y oxidados
hoy se apilan los ayeres
bostezando
como las páginas olvidadas
de una biblioteca en ruinas.
Mañana es un infinito lienzo blanco
sin principio ni final.
El futuro es un mañana de ayeres.
Pero tú todo esto ya lo sabes,
tan solo te lo comento
por gastar saliva
escribiendo otra página
en el libro del tiempo
y porque te gusta el sonido de mi voz.

Paso a paso

Paso a paso
aprenderé tu piel de memoria
beso a beso
te recitaré, cerrando los ojos
verso a verso
te olvidaré y con veneno,
borraré las señales de tinta de tu calor
vaso a vaso.

Fuegos de artificio

Es cierto que tus fuegos artificiales
no calientan las manos,
pero sus pavesas alumbran
la noche más oscura.
Sus truenos laten
al compás de mi corazón
y el olor subversivo de la pólvora
me da la vida
que el frío me quita.
No sólo dan calor las hogueras
también lo hay en tus caderas.
Alharacas efímeras pero intensas.

Borracho de ti

Te espero,
mi sangre se hace carbónica.
Te quedas,
tintinea el cristal danzas luminosas.
Te vas,
alambico licores agridulces.
Te añoro,
enfrío veneno con lágrimas de hielo.
Tú, vino,
yo, borracho de ti.

A la deriva

A la deriva.
Mi rumbo invisible
está trazado en tu piel.
No hay tesoros.
Ni horizontes por descubrir.
Ni nuevas tierras que hollar.
No hay más estrellas polares
que tus ojos.
El timón se partió hace mucho.
Solo necesito caricias,
soplos de brisa,
para mantenerme,
mecido sobre tus olas,
a la deriva.

Semillas

Vivir es sembrar.
Cada uno de los más insignificantes de nuestros actos 

es una semilla lanzada al viento.
Las semillas son prodigios de vida concentrada.
El poder de la insignificancia.
Suspiros que se vuelven huracanes.
Sonrisas solares.
Letras que serán libros.
Gotas que océanos.
Praderas de estrellas.
Briznas de los míticos desiertos.
Pavesas de incendios.
Besos de los que nacemos.
Sinfín de inicios sin final.
Dentro de cada semilla hay fuerza 

como para calzar al mundo que cojea.
Tú, yo y nosotros somos fruto de una semilla.
He juntado unas pocas semillas coloridas 

para hacerte un collar.
Siémbralas donde quieras, 

lánzalas al viento 
y disfruta de sus frutos.

Visto pacíficamente

No es que vista mal,
es que a mi la ropa nunca me pega.
Visto pacíficamente.
Dicen que soy un desarrapado,
un ropavejero, desastrado, andrajoso,
astroso, harapiento.
Que la camisa no pega con el pantalón,
y el que no pega soy yo.
Dicen que el rojo no se lleva ya,
cuando yo lo llevo en el corazón.

Vivo sin estilo.
No sé de marcas,
ni de modas, ni de fashion,
pero sé lo que es trabajar
hasta que no se siente el dolor.
Sé lo que es pasar frío por la mañana
camino de la fábrica.
Sé lo que es la niñez sin infancia
y un niño desarropado.
Por eso visto pacíficamente,
no es que vista mal.

Carnes

«Me ha asegurado un americano muy entendido que conozco en Londres, que un tierno niño sano y bien criado constituye al año de edad el alimento más delicioso, nutritivo y saludable, ya sea estofado, asado, al horno o hervido; y no dudo que servirá igualmente en un fricasé o un ragout.
[...] Un niño llenará dos fuentes en una comida para los amigos; y cuando la familia cene sola, el cuarto delantero o trasero constituirá un plato razonable, y sazonado con un poco de pimienta o de sal después de hervirlo resultará muy bueno hasta el cuarto día, especialmente en invierno.
[...] Concedo que este manjar resultará algo costoso, y será por lo tanto muy apropiado para terratenientes, quienes, como ya han devorado a la mayoría de los padres, parecen acreditar los mejores derechos sobre los hijos».
Jonathan Swift, Una modesta proposición.

Chup chup y ñam ñam.
Sí, chef.
En todas las recetas del poder
la base siempre es
una buena porción de carne humana.
Alta cocina de recetas secretas.
Los comensales son comida.
Excelente materia prima y mejor producto.
Los cocineros, carniceros.
Se prefiere la carne de niño,
pero también se valora la de anciano y la femenina.
En general, gustan todas las carnes.
Sí, chef.
Y chup chup.
Y ñam ñam.

La Fosa de las Marianas

Nos sumergimos
al fondo, once mil metros
y había plásticos.
Una papelera
de once kilómetros
fácil se llena.
Tantas alforjas,
para un viaje tan corto
bastaba
una bolsa del super.
Que dulces
aquellos caramelos,
qué más darán
los envoltorios.
Enhorabuena
al ser humano
que por fin
ha puesto el pie
sobre su cola.

Haikus del verde

La encina tiene
la sombra en el verde
de sus hojas.

Verde cigarra,
en el verde del pino
el sol reluce

Verdes canosos
en paz con los años
plata de olivos.

Siempre es verano
entre los azahares
de tu naranjal.

Gratitud verde,
de hojas en el jardín,
si brilla el sol.

Vestida de hoja,
acechando tu presa,
verdea, rana.

De tanto azul
cuando se cansa el mar
clama verdoso.

Nadie recuerda
ante el cerezo en flor
que fue una rama.

Arde la leña
y ya, que un día fue árbol,
no recordamos.

Amarillea
con sus ácidos soles
el limonero.

Humor

¿Para cuando asignatura de humor
en los planes de estudio?, yo pregunto,
pues un futuro muy negro barrunto
si a todos nos ha de dar un tumor.

Reír no se pincha con tenedor,
pero la risa no es un mal asunto
y siempre que me da, me descoyunto,
cosa con que se me alivia el dolor.

También hienas y monos lo practican
y la ciencia dice que son hormonas
los grandes filósofos lo critican.

El ingenio nace de las personas
solo ellas son las que lo reivindican
a base de carcajadas burlonas.

Olvidar

Olvidar parece ser una forma
de resolver los problemas complejos.
No quiero darle aquí a nadie consejos,
porque si la desmemoria es la norma,

los asuntos que el olvido deforma,
volverán como vuelven los vencejos.
Aún resuenan amor, los festejos
y tu desamor se convierte en la horma

que me oprime el ánimo sin piedad.
No quiero abandonar tantos recuerdos
ni intento apelar a tu caridad,

tan solo quisiera seguir viviendo,
la vida de los que se creen cuerdos,
sin que el pasado venga revolviendo.

Pacto por la educación

Se puede memorizar un poema y se puede vivir la poesía. Se debería entender, antes que fijar en la memoria, asimilar frente a adquirir. La educación debería estar más orientada hacia la aprehensión que hacia el aprendizaje. Si enseñamos a pensar ¿por qué no podemos enseñar a sentir?. Aprender a aprehender. Hace falta un pacto por la educación sí, pero no un pacto de estado, sino entre educador y educado. Entre maestro y discípulo, donde no exista ninguna frontera. La educación debería tener dos polos, ser una permanente experiencia vital de ida y vuelta. Pero se deberían tantas cosas. Y estamos tan mal educados.

Buscadores

Hombres tan audaces como mendaces
inventaron a dios
para que si lo que buscaban
no había sido creado todavía,
dios lo hiciera surgir del mundo de la nada,
a fin de justificar su audacia.
Y su mendacidad.

Los hombres exploran, descubren, conquistan
y son conquistados,
por penetrar en nuevas realidades
que rebasan su entendimiento,
porque hay descubrimientos posibles
tan enormes, tan inmensos,
que aniquilan al mortal
que a tanto se atreve.

Soy humano y busco
el mapa donde aparece
la senda de mi existencia.
Y desaparece.
Busco verdades y certezas,
posibilidades nuevas,
presagios,
donde solo hay cenizas y tinieblas,
en la noche del alma.

A fin de cuentas

Hay algunos que nos quieren convencer
de que la conquista de lo material
es el más elevado logro espiritual.
Que para vivir hay que ser mercader,

que solo de precios podemos conocer
y si no tienes nada te va a ir muy mal.
Dicen que el orden del mundo es desigual:
arriba hay poder y abajo, a obedecer.

Hacer ver al millonario su error
es un error, pues la vida es breve
y todos buscamos pasarlo mejor.

¿No será lo mejor que descubra cada uno
que existe otro valor que nos mueve
y que en uno mismo está el fin oportuno?.

Clamores

Clamamos en un desierto de voces,
cada alarido el último parece;
aquí nadie escucha, el barullo crece
y al final vamos dándonos de coces.

Aparecen mil clases de altavoces
así que el mensaje desaparece.
A nadie le importa quien enloquece,
en un gallinero de portavoces.

Donde cada oyente resulta un timo,
quienes pueden decir algo no se hablan,
las cabezas se vacían con mimo.

En un mar de arena alivian las rocas
y a escribirse poesías se entablan
por si a pedradas nos unen las bocas.

Conexión perdida

Con el Universo, la conexión
hemos perdido y siquiera sabemos
cómo ha sido, porque no lo entendemos
por más que busquemos explicación.

Si conscientes de nuestra observación
del Cosmos, nuestro tamaño no vemos,
tan pequeños, darnos cuenta podemos,
de insignificancia tomar lección.

Cambiando artificial por natural
nos construimos un mundo de mentiras,
lo singular antes que lo plural.

Propongo no buscar en las estrellas,
allende nuestras narices, las iras
que todos arrastramos en las huellas.

Diablo de pega

El ser humano
ha superado al diablo
en maldades y además,
lo ha dejado en ridículo.
El representante del mal
en la tierra
pasó,
en algún momento,
a ser una caricatura
por obra y gracia
del humano ser.
El diablo es
un monigote de guiñol,
una careta de carnaval,
un disfraz infantil,
una piñata de verbena,
un chiste sin gracia,
un personaje de cómic,
una encarnación de película.
El castigo eterno
está en la tierra y
el verdadero mal
es humano
nada más.

Genocidas

Se considera genocidio al delito etiquetado como "inhumano". Al parecer, aunque todo delito sea humano, hay delitos inhumanos. La historia nos muestra cuan humano es lo inhumano y nos muestra, al mismo tiempo, como las legalidades se ajustan a las necesidades de quien las defiende. Hoy Tenemos, por ejemplo, candidatos en las listas electorales de ciertos partidos, que piden una revisión de los juicios de Nuremberg alegando el hecho de que los crímenes del Holocausto se cometieron al amparo de la legalidad vigente durante el Tercer Reich.

Según reza la "Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio" de las Naciones Unidas (la podeis leer aquí) en vigor desde el 12 de enero de 1951, un genocida es aquel que es capaz de provocar (entre otras cosas) lesiones graves a la integridad mental de los miembros de un grupo (o a una parte de éste) étnico, racial o nacional, y además está capacitado para ello. Luego un técnico en marketing o un creativo publicitario es un genocida. En la misma convención se especifica que genocida también es, alguien capaz de someter intencionadamente a un grupo a condiciones de existencia que pueden acarrear su destrucción física, total o parcial. Luego cualquier empresario explotador al uso o un burócrata contable de la administración del estado que propone recortar gastos sanitarios para enjugar la deuda pública, pueden ser considerados genocidas. Estamos hablando de todas esas prácticas injustificables desde el punto de vista ético, aunque muy lucrativas desde el punto de vista económico e indispensables desde el punto de vista de la lógica capitalista neoliberal.

Entonces, en el escenario actual, tanto como en tiempos pasados, ¿por qué los genocidas son siempre feroces, patéticos y ridículos?. Y, por eso, despreciables o insignificantes. Indignos de consideración. Personajes como el presidente de los Estados Unidos de America del Norte no parecen ser dignos de tenerse en cuenta. No es un político serio. Pero ahí está. Otro tanto ocurre con el presidente de Venezuela Nicolas Maduro. Son solo dos ejemplos muy visibles ¿No será que en las obras donde ellos son las estrellas los figurantes son más importantes que los actores principales?.

Ocupado

No es por falta de empatía,
no es que los demás sean insolidarios,
al contrario,
son generosos y altruistas,
filántropos casi ...
no, no, la cuestión es,
que nadie se pone en mi lugar
porque lo tengo siempre ocupado.

Donald

Un hombre que se sabe
con derecho sobre la vida
es un no hombre
el amo del muro
tiene porte de portero
que se ha tragado las llaves
él decide quien entra
pues se cree autorizado
instrumento divino
para elegir quien vive
decidir quien muere
no media ni media
de desmembrar familias
a desmembrar extremidades
de seres humanos
no media ni un flequillo
por no decir ni un pelo
de megalómano misántropo
que no siente ni padece
tan grande como obtuso
millonario de miserias
propietario de las penas
de miles de condenados
monigote poderoso
tan temido como despreciado
erguido sobre su pedestal
de muerte y destrucción
tañe su ridícula arpa dorada
en lo alto de la colina de excrementos
que llamarán historia

Corazón, cabeza, culo y cartera

Para llenar la cartera con el culo o la cabeza,
algunos han alzado un panteón,
donde enterrar el corazón.
Para enlazar el corazón o el culo con la cartera,
algunos han construido un puente sobre el abismo,
del que pende la cabeza.
Para ignorar el muro entre el corazón y la cabeza,
algunos han excavado un túnel hasta la cartera
que pasa por el culo.
Para explorar los laberintos del corazón,
algunos llevan, a modo de linterna, el culo en la cabeza.
Otros usan la cartera.

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